jueves, 21 de junio de 2018

Crónicas vampìricas (Vampire Diaries)




       En la pequeña localidad de Mystic falls, cuatro meses después de la dramática muerte de sus padres, Elena Gilbert (Nina Dobrev) una adolescente de 17 años regresa al instituto. Elena que siempre había sido una diva, la chica más popular del colegio y un tanto inaccesible, se ha transformado tras la tragedia familiar en una persona más sensible y cordial. En el Mistic Fall High School conoce a Stefan Salvatore (Paul Wesley), un misterioso chico, que a medida que se conozcan la atracción entre ellos ira creciendo. Lo que Elena no sabe es que Stefan es un vampiro, y que tiene un hermano, llamado Damon (Ian Somerhalder), violento y peligroso que también posará sus ojos en ella.





     De esta saga de libros vino una serie de televisión ya que realizar una película de cada libro seria imposible por la cantidad de ejemplares con los que cuenta la historia.

     Ambas historias tienen lugar en una pequeña ciudad de Virginia, y su protagonista, una joven estudiante llamada Elena, es el objeto de la pasión de dos hermanos tan diferentes como el día y la noche. La serie es la nueva apuesta de la CW, cadena norteamericana especializada en series para adolescentes que ha decidido adaptar a la televisión la saga de novelas Crónicas Vampíricas de Lisa Jane Smith Dotada con un triángulo amoroso como eje central de una historia y protagonizada por Nina Dobrev, Paul Wesley e Ian Somerhalder comenzo a emitirse el 10 de septiembre del 2009.

     La cadena norteamericana CW (junto con la canadiense CTV) responsable de títulos que se han hicieron un importante hueco en el mundo de los adolescentes como Smallville o Supernatural, apostaron por la serie siguiendo la estela de éxito que la temática vampírica cosechaba en todo el mundo, la serie salio justo cuando los vampiros estaban de moda, pues sus antecesoras habían logrado enganchar con éxito a los incondicionales del género como blood Tieso y Moonlight, ademas de tener series que comenzaron casi al mismo tiempo que lograron sumar y sobrepasar las fronteras para atraer al público en general, un ejemplo de ello True Blood, creada por Alan Ball a partir de las novelas de Charlaine Harris y obviamente el fenómeno de Crepúsculo (Twilight), la saga escrita por Stephenie Meyer que lanzo a la fama a sus protagonistas.

         Aunque The vampire diaries aprovecho el momento, en plena cresta de la ola vampírica, la historia no era exactamente nueva, pues originalmente era una tetralogía publicada por Lisa Jane Smith en 1991. Concebida como novela para adolescentes, la serie aprovecho al máximo ese factor generacional junto con el enfoque romántico que le confirio tanto éxito a Twilight.